Enrique IV
Enrique, rey de Francia y de Navarra, criado con los hijos del pueblo se vuelve Rey de Francia en 1594.
Nacido en 1553 en el castillo de
Pau de Juana de Albret y de Antonio de Borbón, fue bautizado con una gota de vino de Jurançon y un diente de ajo. Recibió como primera cuna una concha de tortuga.
¡Un tál bautizo suponía que su destino ya no podía ser él de cualquiera !
« Nouste Henric » : todo un símbolo
El buen rey Enrique, el “galante verde”, “Nouste Henric” para los bearneses promulgó el Edicto de Nantes e instauró la famosa“poule au pot” .
Al subir al trono de Francia llevado por los azares de la historia, Enrique debio abjurar la religión protestante para convertirse al catolicismo. Su Edicto de Nantes puso punto final a las guerras de religión. Humanista, hombre de tolerancia y de diplomacia, hombre alegre y espíritu fino, valiente y temerario fue amado de los franceses.
La Leyenda.....
Enrique IV ha marcado la historia de Francia y de Béarn.
Su penacho, su “poule au pot” sus declaraciones : “París vale una misa” están siempre presentes en las mentes. En Béarn, cuentan que “el día de su asesinato, el trueno rompio las armas del rey en la puerta del castillo”, y que “en el rebaño real, las vacas se arrodillaron”...