Bayona

A diez minutos de las playas del Atlántico y a treinta de España y de los Pirineos, el viajero se encuentra con la capital del País Vasco Francés, Bayona, conocida en toda Francia por su célebre
jamón.
Tres barrios forman el casco antiguo de la ciudad, delimitados por la confluencia de los ríos Nive y Adour, Grand Bayonne y Petit Bayonne al Sur y el barrio de Saint-Esprit al Norte.
La arquitectura de sus barrios y calles y la belleza de sus casas tradicionales invitan al paseo, el casco antiguo se extiende en torno a la
catedral gótica de Santa María, patrimonio mundial de la UNESCO, cuyas esbeltas torres se perciben desde la lejanía. Su claustro medieval es una joya del gótico del siglo XIV, ha tenido varios usos a lo largo de su historia, entre ellos un cementerio, por lo que pueden apreciarse interesantes estelas funerarias como la del obispo de Bayona de 1302.
En las inmediaciones del templo se extienden animadas y comerciales calles como la Rue du Port-Neuf, repleta de pastelerías y confiterías donde se puede encontrar el famoso chocolate de Bayona. Otros puntos de la ciudad de merecida visita son la calle des Faures, dedicada a los artesanos, la Plaza Montaut, con sus tiendas de anticuarios, el Castillo Viejo, construido en el siglo XV y utilizado antiguamente como prisión, y por supuesto, el barrio de Petit Bayonne, situado al otro lado del río Nive.
Es precisamente en Petit Bayonne, barrio de estrechas calles medievales y abundantes tabernas, donde se encuentran dos museos de obligada visita: el Museo Bonnat, con obras de artistas como Rubens, Van Dick, El Greco, Murillo y Goya; y el Museo Vasco, que recoge una interesante exposición etnográfica del País Vasco además de un apartado sobre la historia de Bayona y su puerto.
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