El vino de Irouléguy
Historia
La viña está presente en el País Vasco desde la antigüedad. Sin embargo, la viticultura propiamente dicha no se desarrolló hasta el siglo III bajo la ocupación romana.
En el siglo XII, los monjes de la Abadía de Roncesvalles cultivaron huertos y viñas en el territorio de Irouléguy. Como en el caso de los viñedos de
Madiran, el hecho de encontrarse en pleno Camino de Santiago contribuyó positivamente a su desarrollo, fueron los peregrinos los que se encargaron de propagar el vino.
En el siglo XVIII llega la hora de la gloria de Irouléguy. Partiendo del puerto de Bayona, las barricas se transportan hasta Alemania, Inglaterra, Países Bajos... Sin embargo, las enfermedades de la viña y el éxodo rural del siglo XIX marcan el declive del viñedo, hasta 1953, cuando unos cuantos vascos emprendedores relanzan su cultura. En 1970, los vinos de Irouléguy acceden a la denominación de origen controlado (AOC)
Viñedo
Este pequeño viñedo de 220 hectáreas se sitúa en las laderas de los valles de Baïgorry y de
San Juan Pie de Puerto, en el corazón del País Vasco.
Características
Marcado por la variedad de la cepa cabernet, el Irouléguy tinto, de color púrpura oscuro, despliega un aroma de frutas maduras acompañado de los aromas violeta y canela. El Irouléguy tinto (servir entre 17° y 20°) acompaña las carnes asadas o en salsa, la carne de caza y los quesos. El blanco (servir entre 8°C a 10°C) se bebe con pescados, marisco, alajú, mermeladas...
El rosado (servir entre 9°C y 12°C) con pescados y carnes asadas.
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Gastronomía de los Pirineos Atlánticos
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